De las finanzas climáticas a las finanzas sostenibles

Finanzas Sostenibles

El triunfo de los criterios ASG: ambientales, sociales y de gobierno corporativo

Se veía venir a pesar de la resistencia de décadas y aunque quede algún negacionista. Al fin el consenso es amplio porque han saltado las alarmas. Ya se puede decir: la actividad económica debe satisfacer las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones para satisfacer las suyas. Las finanzas sostenibles van de asegurar eso, el bienestar colectivo de ahora y el respeto al futuro. Afortunadamente son muchos los organismos internacionales que adoptan las siglas ASG y se suman a un sueño que viene de lejos. Desde la ONU a la Comisión Europea reavivan el informe del Club de Roma de 1972, las reivindicaciones universitarias de esa década, el acuerdo de Kioto de 1997 o los Principios de Ecuador de 2003. 

Fue en 2015 cuando se produjeron dos hitos clave: la Agenda 2030 con sus 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y el Acuerdo de París para poner coto al aumento de la temperatura mundial. Llegan tarde, pero a tiempo.

Como siempre, la realidad es tozuda y entra por la ventana cuando le cierran la puerta. El triunfo ASG ha sido posible porque muchas voces lo venían reclamando y porque se evidencia el deterioro medioambiental y las desigualdades. También, porque se atisban grandes oportunidades de negocio para ejecutar y financiar los grandes planes.

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El riesgo climático y la desigualdad son riesgos financieros

De nuevo la realidad y la ciencia se imponen. El riesgo sistémico avisa y exige afrontar con transparencia los peligros que esconden las siglas ASG y sus efectos. Para paliarlos se ha acordado actuar en una triple dimensión: la medioambiental, la social y la de gobernanza.   

El Global Risks Report del Foro Económico Mundial viene avisando desde 2006 que la actividad empresarial está muy amenazada por las fracturas sociales. También avisó del riesgo de una pandemia y predijo su efecto devastador sobre las cadenas de suministro, la industria, el comercio y el turismo. Su informe de 2021 advierte de la creciente fragmentación social derivada de los riesgos para la salud, el aumento del desempleo, la ampliación de la brecha digital y la frustración de los jóvenes. Esta fragmentación puede tener graves consecuencias en una era de riesgos económicos, ambientales, geopolíticos y tecnológicos que se agravan al converger.   

El papel de la empresa privada en evitar la tragedia en el horizonte

También la iniciativa privada se sube al carro ASG. No solo por ser consciente del peligro en ciernes, sino también porque anticipa la creciente normativa y regulación que vendrá de lo público. Además, por las oportunidades que brinda el movimiento ASG. Se estima multibillonaria la Inversión Socialmente Responsable (ISR) necesaria para recomponer un mundo muy degradado climática y socialmente

Esta ISR prima los criterios ASG en la evaluación y selección de los proyectos y desarrolla la taxonomía de las actividades consideradas como verdes. Algunos sectores concentran estas inversiones como la sanidad, las energías renovables, las infraestructuras, la transformación digital y la agricultura. Por ello, las finanzas sostenibles irrumpen en las agendas estratégicas de las empresas. Pasan a prioritarias las inversiones verdes, las que han de mitigar el cambio climático, promover el uso eficaz del agua y de los recursos marinos, contribuir a la economía circular y prevenir la polución

De la banca ética de los años 60 a la banca responsable

Esas ingentes inversiones no pueden financiarse solo con fondos públicos. Se estima que cumplir las 169 metas de los 17 ODS exigirá una financiación anual equivalente al 3% del PIB mundial. Como el coste de no actuar se estima aún mayor, es preciso la contribución de las entidades financieras como asesoras, inversoras y financiadoras para cambiar el tejido productivo con criterios ASG. 

Nacen nuevas oportunidades y nuevos productos que encuentran acomodo en la médula de las estrategias de esas entidades. Los bonos se colorean de verde, para mejorar el medio ambiente, o de azul para sanear la vida oceánica. Surgen otros sociales, destinados a la enseñanza, la sanidad, la vivienda o a mitigar la pobreza. También los hay de género para fomentar la equidad y el empoderamiento de la mujer y de transición, para las empresas marrones que desean transformarse en sostenibles. No extraña que la emisión de deuda sostenible haya crecido exponencialmente durante la última década.

En 1999 nació el índice Dow Jones de Sostenibilidad para medir la de las empresas. Entre las 307 más aventajadas del mundo la edición de 2020 de este índice incluye 16 españolas. El 25% son bancos y todas del Ibex-35. Los estudios prueban que las más sostenibles son menos volátiles porque gestionan mejor sus riesgos al ser más conscientes de ellos y estar más preparadas para enfrentar sus efectos. Además, suelen ser más rentables como lo atestigua que el rendimiento del índice MSCI ISR supere al de referencia. 

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Una nueva gobernanza y la urgencia de una nueva agenda

Tras muchos años de proclamar que las decisiones se han de tomar solo con el criterio de crear valor para el accionista ahora surge el capitalismo de los partícipes. Dice que lo importante es crear riqueza y distribuirla equitativamente para no dejar a nadie atrás. No se trata solo de buscar el bienestar de los accionistas, sino el de todos los grupos de interés de la empresa sin que ésta pierda competitividad. 

Temas clave del buen gobierno son el comportamiento del equipo directivo, el activismo de los accionistas, la separación de poderes, las relaciones con los empleados y la retribución de los directivos, quienes deben dar ejemplo para ser creíbles. Los Códigos de Buen Gobierno, de ya larga tradición, y la autorregulación no parecen instrumentos suficientes para solventarlos adecuadamente. Al menos, no lo han sido hasta ahora.

También se precisan nuevas métricas para definir objetivos y controlar el avance de los criterios ASG. Las empresas de interés público o las que superen un determinado tamaño deben preparar un estado de información no financiera que contenga información relativa, por lo menos, a cuestiones medioambientales y sociales, así como relativas al personal, al respeto de los derechos humanos y a la lucha contra la corrupción y el soborno (Ley 11/2018).

Corresponde a los órganos rectores de las empresas integrar los criterios ASG en su agenda estratégica y en su mapa de riesgos. En palabras del Código de Buen Gobierno de la CNMV: La sociedad promoverá una política adecuada de sostenibilidad en materias medioambientales y sociales, como facultad indelegable del consejo de administración, ofreciendo de forma transparente información suficiente sobre su desarrollo, aplicación y resultados.

Esto no va de construir castillos en el aire

Antes de eclosionar el Covid-19, la reunión anual del Foro Económico Mundial reconoció que el progreso en muchas áreas ASG está siendo muy lento. Muchas adhesiones, planes y agendas para fomentar la sostenibilidad, pero parece que pocas nueces de momento. Las trabas burocráticas, el riesgo, la volatilidad de los tipos de cambio y la gran dimensión de los proyectos disuaden a veces al posible promotor. Hay que superar, se dice, las inercias creadas durante años por una economía de mercado desenfocada. 

El origen de los problemas se asocia con la desigualdad fomentada por la globalización, la falta de regulación y las deficiencias del capitalismo de los últimos años. En la última reunión de Davos el fundador de este Foro afirmaba que esta forma de capitalismo ya no es sostenible.   

De aquí surge la propuesta de crecimiento económico inclusivo, el que progresa sin dejar nadie atrás y dando igualdad de oportunidades. Otro viejo sueño solidario que se junta con la buena noticia de que America is back

No se trata (solo) de emitir informes de sostenibilidad con centenares de páginas ni de nombrar una comisión o un responsable. El objetivo es promover la inversión pública y privada en actividades y proyectos más neutrales para el clima. También, lo es ir a una economía más justa, saludable y eficiente en el uso de los recursos. Pero todavía hay recelos ante tan bellas palabras. ¿Va en serio? A veces quien más promete menos cumple.

No se oye hablar de erradicar los paraísos fiscales, se rechaza la armonización fiscal incluso dentro de un mismo país, se anuncian despidos a millares a la vez que se incrementan los salarios directivos, las salidas de las crisis aumentan la brecha social o se imputa por presuntos delitos de gobernanza a dirigentes empresariales supuestos paladines del movimiento ASG. Tampoco encajan con estos criterios las enormes retribuciones que se asignan algunos directivos, que alcanzan los 30.000 euros al día incluidos los festivos. Menos, en tiempos de pandemia y de carencias.

No será una moda pasajera porque estamos en el buen camino

La demanda social exige una intervención rápida de las entidades públicas internacionales. Ya el Parlamento del Reino Unido declaró la emergencia climática en 2019. El rinoceronte gris del cambio climático y la desigualdad social sigue su amenazante carrera. A diferencia del cisne negro, se le ve acercar desde hace mucho, dispuesto a aplastar a todos, no solo a quienes lo ignoran. Por eso y por su envergadura se precisa, como con el Covid-19, la acción cooperativa mundial para frenarlo y evitar que se materialice la tragedia que se vislumbra en el horizonte.

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Autor: Juan Pérez-Carballo
Director del Máster en Dirección financiera de Next IBS
Acreditado por la CNMV de España – Invertimos en calidad

David Sánchez, titulado en el curso 2020 del Máster en Dirección Financiera: “Next ha cumplido todas mis expectativas”

David Sánchez Sánchez, Financial Controller en C&A y egresado del Máster en Dirección Financiera

La calidad docente, determinante a la hora de elegir una escuela en la que especializarte. “Estamos hablando de un nivel de excelencia muy alto”

Una recomendación vía LinkedIn del Máster en Dirección Financiera por parte de una de sus tituladas decidió a David Sánchez Sánchez a apostar por Next International Business School. Esa fue la primera cuestión fundamental, la segunda y determinante, la calidad de la docencia. “Escogí Next por los profesores. Ese post me dio muy buenas referencias de Juan Pérez-Carballo – director del Máster – y Roberto Cuadrado“, declara.

“Siempre recomendaré este Máster en Dirección Financiera”

David es Financial Controller en C&A, compañía dedicada a la industria textil y moda, y no tiene dudas en seguir el ejemplo de la exalumna que, sin saberlo, le presentó la escuela de negocios Next. “Siendo consciente de toda la calidad docente que hay en el Máster, recomendaría a aquellos que quieren especializarse en finanzas que se enfoquen más en el profesorado a la hora de elegir un máster. Incluso más que en la escuela”, declara.

En este sentido, asegura que “la marca del centro de estudios lo hace la profesionalidad y la alta calidad de la docencia que, como consecuencia, tiene una muy buena valoración de sus estudiantes. Es todo ese conjunto de personas”.

La calidad docente, el factor diferencial

Calidad docente que se traduce en un aprendizaje enriquecedor por parte del alumnado. “He aprendido a aumentar mis conocimientos en finanzas, a tener otra manera de pensar, de enfocar los problemas” y, sobre todo, a “aplicar en mi trabajo estos conocimientos financieros”, añade.

Todo ello, en mayor medida, gracias al “apoyo incondicional al alumno”, fundamental en el progreso educativo y aspecto diferenciador de otros centros. “No todas las escuelas aportan esa máxima flexibilidad hacia el estudiante. Estamos hablando de un nivel de excelencia muy alto”, declara. 

“Next ha cumplido todas mis expectativas”, afirma David una vez superado el Máster en Dirección Financiera, impartido con la colaboración de Converthia, expertos en Finanzas y Control de Gestión. Un programa innovador acreditado por la Comisión Nacional del Mercado de Valores de España (CNMV) que le “ha encantado” y seguirá “recomendando siempre”. 

¿Qué opinas? ¿Te gustaría dedicarte al mundo de las Finanzas? Déjanos tu comentario.

 

¿Cómo invertir en tiempos de crisis?

Dirección Financiera

Covid-19 explica el aumento de la tasa de ahorro de las familias por la caída del consumo.

Parte del ahorro (la de bienes duraderos) se consumirá cuando se arregle la situación, pero de momento eleva esa tasa a niveles no vistos desde 2004 (epdata).

Sin embargo, no todo el mundo ahorra porque en España la desigualdad económica es alta. La tasa de pobreza en España es la séptima más alta de Europa (abc.es). Además, la desigualdad aumenta en las crisis. Sucedió en la pasada y parece que se repite ahora.

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En cualquier caso…

¿Es viable invertir en tiempos de Covid-19?

Una posibilidad es pasar de ahorrador a especulador, que es quien gana en estas ocasiones. ¡Cuanto peor, mayor es la oportunidad! se dice. El ahorrador pretende un rendimiento razonable y sostenido. El especulador apuesta por su habilidad para interpretar los sentimientos ajenos y anticiparse a sus comportamientos. Esa posibilidad de cambio no es solución para la mayoría de los ahorradores que no quieren pasar de inversores a víctimas.

Al ahorrador no le queda otra que invertir si no quiere ver sus ahorros comidos por la inflación. Pero el tipo de interés está secuestrado desde hace mucho por debajo de cero y tardará en recuperar niveles razonables. Esto penaliza al ahorrador, acostumbrado a ganar el 3-5% de interés. Ahora duda entre no ganar nada o aceptar mayor riesgo y tener que seguir el sentimiento del mercado mediante el indicador VIX, llamado del miedo, o algún otro.

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Tiene distintas alternativas, entre las más sencillas de instrumentar, los planes de pensiones, la bolsa, una multitud de fondos de inversión y la inmobiliaria. Cada una con sus características de costes, plazos, volatilidades, riesgos y fiscalidad que debe ponderar. También, de flexibilidad. Pasar de un fondo de inversión a otro puede llevar una semana. Cambiarse de gestora, bastante más. ¡En la era digital!

Cualesquiera que sean los instrumentos escogidos siempre es aconsejable: diversificar en todo, comprar activos de calidad y con liquidez, invertir gradualmente y solo en productos que se comprendan, limitar el riesgo, no dejar dormida la cartera ni rotarla demasiado para evitar comisiones, elegir opciones de gastos reducidos, no pretender ganar el último duro y no fiarse de recomendaciones interesadas. También lo es, evitar el pánico en las crisis porque el mercado siempre se recupera, aunque a veces lo haga demasiado tarde.

Y tú, ¿qué opinas? ¿Estarías dispuesto a invertir tu dinero? Te leemos en los comentarios.

Las nuevas métricas digitales llegan al Máster en Finanzas de Next IBS

La métrica digital en el Máster en Finanzas de Next IBS

Juan Pérez-Carballo, director del Máster en Dirección Financiera de Next IBS, repasa los indicadores digitales que se utilizan en el ámbito financiero actualmente, a los que también se da protagonismo en el máster en finanzas que dirige.

Bastantes de las nuevas métricas -incluso sus acrónimos- se usaban antes de su actual protagonismo. El CHURN es la clásica tasa de pérdida de clientes, inversa de la tasa de fidelidad. El ARPU equivale en la industria hotelera al RevPar (ingreso medio por habitación disponible) que con el ADR (precio medio por habitación ocupada) y la tasa de ocupación (las habitaciones ocupadas sobre las disponibles) componen la ecuación clave del sector (RevPar = ADR x ocupación). Máster en Finanzas

Pero las nuevas industrias también exigen métricas nuevas, como el DAU (los usuarios activos diarios) y el MAU (los usuarios mensuales) de las redes sociales y los juegos digitales. La relación DAU/MAU estima los usuarios que interactúan en un día. Si el DAU es 600 y el MAU 300 como media cada usuario se conecta dos veces al día. Estos indicadores son métricas clave de Facebook.

Ahora, con la nueva tecnología digital, los indicadores se calculan con mayor fiabilidad y rapidez que antes. Es el caso del CAC (el coste de adquirir un cliente) y el LTV (el valor del cliente). Además, son de captura, almacenamiento, acceso y análisis más fácil, mediante las técnicas del Big Data y el Business Intelligence, y componen nuevos modelos de negocio para contrastar sus hipótesis y evaluar las decisiones en tiempo real. La mayor disponibilidad y el mejor tratamiento de las métricas permiten extraer más valor de los datos para comprender de qué dependen y mejorarlos.

La importancia de estos indicadores operativos es que forman parte esencial de la actividad de la empresa, son gestionables y su comportamiento explica anticipadamente los resultados financieros. Por eso han de estudiarse en cualquier Máster en Finanzas y el director financiero ha de añadirlos a su cuadro de mando, junto con los financieros.

Juan Pérez-Carballo

Director del Máster en Dirección Financiera de Next IBS

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Next IBS presenta el Máster en Dirección Financiera, acreditado por la CNMV

Presentación del Máster en Dirección Financiera de Next IBS

El Máster en Dirección Financiera de Next IBS, que está acreditado por la Comisión Nacional del Mercado de Valores español (CNMV), ha sido presentado por Juan Pérez-Carballo, director del máster; Roberto Cuadrado, coordinador académico del máster; y Manuel Campo Vidal, presidente de Next Educación.

La sede académica de Next IBS ha acogido el acto de presentación del Máster en Dirección Financiera. Gestión de las Finanzas en la era digital que ofrece esta escuela de negocios incorpora a sus programas académicos y que comienza en enero de 2020. Juan Pérez-Carballo, exdirector financiero en Repsol, dirige el programa acompañado de un equipo de profesionales con más de 20 años de experiencia profesional y académica.

“Contamos con un claustro de profesores que son profesionales en activo con una experiencia directiva en empresas de vanguardia como Endesa, Antena 3, CaixaBank, BBVA, Mutuactivos y Ernst & Young…”, ha explicado Pérez-Carballo, que ha estado acompañado en esta presentación por Roberto Cuadrado, que coordinará la parte académica del máster, y Manuel Campo Vidal, presidente de Next Educación.

El director del máster ha señalado que uno de los objetivos del programa es “potenciar la empleabilidad de nuestros alumnos y garantizar a la comunidad empresarial que nuestros titulados son verdaderos expertos en finanzas”. Para ello, el Máster en Dirección Financiera cuenta con la acreditación de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), que asegura que sus titulados están habilitados para el asesoramiento en inversiones financieras.

Por su parte, Roberto Cuadrado ha destacado, además del reconocimiento de la CNMV, que este programa académico “tiene impregnado el ADN de Next: es internacional, es innovador, integrador y vemos las finanzas desde el punto de vista del emprendimiento”.

Además, ha recalcado que el máster formará a los alumnos en áreas específicas que otras maestrías similares no abarcan. “El principal factor de diferenciación es que no solo abordamos la gestión financiera sino que tocamos otras tres áreas especialidades: corporate finance, asesoramiento financiero y gestión de patrimonios, y control de gestión”, ha afirmado.

Cuadrado, que es director general y financiero de Conde Ednoc, también ha señalado como prioridad conseguir que los alumnos sean capaces de tener un pensamiento crítico y no quedarse solo en la adquisición de conocimientos: “Buscamos que, a partir de la información que nosotros les damos, sean capaces de tomar decisiones”.

La transformación digital y la innovación son otros de los puntos a destacar del nuevo posgrado. En este sentido, Pérez-Carballo ha indicado que “nuestro máster compagina lo que el financiero tiene que hacer, pero incorporando las nuevas herramientas de las que disponemos”, recordando que en el pasado programas como Excel o los ERPs ya supusieron una revolución para el sector financiero. Estas posibilidades que ofrece hoy en día la tecnología como el Big Data o el Business Intelligence, ha comentado, “son muy positivas para tomar mejores decisiones y gestionar mejor la empresa”.

Sobre el programa académico de la maestría, que se compone de siete grandes módulos, el financiero ha señalado que “el claustro ha trabajado en equipo y con ilusión para ofrecer un máster innovador porque en la actualidad se solicitan unos talentos y capacidades especiales. Para eso presentado un diseño que es homologable a lo que ofertan muchas escuelas internacionales, especialmente en el mundo anglosajón”.

Finalmente, el director del Máster en Dirección Financiera ha afirmado que “queremos formar buenos financieros y buenos gestores con una mentalidad emprendedora porque emprender no es solamente montar una empresa sino una actitud. Queremos preparar a excelentes candidatos para puestos de responsabilidad en la empresa”.

Si quieres conocer más información sobre este programa, su periodo de matriculación y la posibilidad de obtener una beca pincha aquí.

¿Qué es un KPI financiero? ¿Para qué se utiliza?

¿Qué es un KPI financiero y por qué son tan útiles?

Seguramente alguna vez hayas oído hablar de los KPIs (Key Performance Indicators) y de lo útiles que pueden ser para saber en qué punto se encuentra un negocio. En este post te contamos qué es un KPI financiero y por qué son tan importantes para las empresas.

¿Qué es un KPI financiero? ¿Qué me puede aportar a nivel empresarial? Antes de definir estos indicadores clave de rendimiento es fundamental entender que estos permiten saber si estamos alcanzando los objetivos marcados en una estrategia por lo que saber utilizarlos correctamente es clave.

Un KPI es un indicador que permite medir el resultado de tus acciones, es decir, es un dato que aporta información sobre si una determinada acción que hemos puesto en marcha ha dado los resultados esperados o no. Obtener información objetiva es algo vital para identificar si estás tomando las decisiones adecuadas y conseguir los objetivos de tu empresa.

En el mundo de las finanzas, algunos de los KPIs más conocidos son el beneficio neto, es decir, la diferencia entre los ingresos y los gastos; el margen del beneficio neto, que muestra qué porcentaje de tus ingresos son beneficio neto o el EBITDA, el beneficio bruto de explotación antes de restarle los gastos financieros.

Otros indicadores son la rentabilidad de la inversión, que recoge información sobre el beneficio que se genera a raíz de una determinada inversión realizada tras restarle los gastos asociados a esa inversión, y la tasa de crecimiento de los ingresos, que mide la velocidad a la que crecen los ingresos de la empresa.

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Por otro lado, conocer el grado de liquidez permite tomar decisiones acertadas a partir de la información aportada sobre los recursos con los que cuenta la organización en cada momento. El departamento de ventas debe estar, además, monotorizado por los responsables directivos para optimizar las inversiones en personal, material y extras que deban realizarse.

Para seleccionar correctamente los KPI que necesitamos es fundamental definir cuál es nuestro modelo de negocio. Lo más probable es que los indicadores no funcionen igual de bien para un negocio online que para una gran empresa. El tipo de producto/servicio que ofrezcamos o el mercado en el que nos movamos también son determinantes.

En cualquier caso, los KPIs financieros deben ser siempre específicos, medibles, alcanzables, relevantes y de los que se pueda hacer un seguimiento de su evolución en el tiempo. Solo de esta forma se podrán obtener datos relevantes que sean útiles para el desarrollo de las estrategias de las organizaciones.

El futuro del tesorero llega de la mano digital

¿Qué es la dirección financiera?

Los tres objetivos del tesorero: dar servicio a las operaciones de la empresa, controlar su riesgo e incurrir en los menores costes de financiación y gestión.

 

Se agradece cuando una lectura ayuda a pensar y generar ideas. A contrastar el criterio propio con el del autor para confirmar o cambiar planteamientos y animar a la acción. Esa lectura solitaria, a veces revive experiencias  – aprender es muchas veces recordar – y otras abre nuevas perspectivas. La encuesta Digital Treasury de PwC (2019) creo que ofrece al tesorero algo de eso. Su lectura suscita ideas que combinan planteamientos de siempre con nuevas aportaciones, pero sin que lo que aquí se expone responda necesariamente al contenido de dicha encuesta.

Los tres principales objetivos tesoreros son dar servicio a las operaciones de la empresa, controlar su riesgo e incurrir en los menores costes de financiación y gestión compatibles con los dos primeros objetivos. Pero el servicio y el riesgo dominan sobre los costes. Aunque se califique a la tesorería como un centro de beneficios, su contribución directa al resultado, siendo importante, queda relegada por su contribución indirecta mediante el servicio y el control del riesgo. La obsesión por optimizar el beneficio a corto plazo degrada la calidad del servicio, incita a especular y a ser cicatero con la liquidez porque cuesta financiarla. La tesorería no es un centro de coste, se afirma – tampoco de beneficio -, es un centro de servicio que debe alinearse con la estrategia de la empresa.

La primera competencia de un tesorero es que sea experto en tesorería. La encuesta añade las de aportar un pensamiento estratégico, ser un socio de los responsables operativos y mostrar una decidida afinidad tecnológica. En especial, con el data analytics, para mejorar las decisiones e identificar exposiciones, y la robótica de procesos (RPA), para la automatización de tareas repetitivas y en especial los pagos. La tecnología ofrece medios potentes para resolver problemas de siempre.

Los temas clave del tesorero parecen no haber cambiado: la previsión de tesorería, la financiación, la gestión del riesgo, la estructura financiera y la gestión del circulante. La encuesta insiste con razón en la tecnología y la innovación financiera. Recordemos lo que supuso la llegada de la informática o los ERPs. Queda claro que el tesorero debe esforzarse en aprender tecnología aunque la encuesta confirma el gran uso que hace aún de la hoja de cálculo.

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Parece que el tesorero da poca importancia a la ciberseguridad, a pesar de que más del 40% declara sufrir intentos de fraude en el sistema de pagos al menos una vez al mes y solo un 15% declara no haber recibido ninguno.

Según la encuesta los principales criterios para elegir un banco son que financie la empresa a largo plazo, que tenga capacidad para ayudar a la empresa, sus costes y la historia de la relación. Como esta relación influye mucho es habitual mantener relaciones por inercia y que el pool bancario tienda a crecer: entran nuevos bancos sin dar de baja a otros. La encuesta confirma lo poco que se revisa la relación con los bancos. Como hasta casi un 40% confiesa no hacerlo nunca, cabe recordar lo importante que es luchar contra la rutina.

Al seleccionar al tesorero se nos dice que se valora primero la experiencia y la formación en finanzas. Correcto, pero la entrevista personal siempre es definitiva. La encuesta confirma la poca transparencia en la información de los costes bancarios y quizá quepa añadir, la escasa dedicación de la empresa a revisarlas. Otra recomendación destacable es que el tesorero salga más del despacho para esforzase en comprender las necesidades tesoreras y los riesgos de las operaciones. Por último, que preste más atención a la problemática fiscal, aunque no le guste el tema.

Al leer la encuesta hay que considerar que recoge las respuestas de grandes compañías de 37 países, con una media de 11 dígitos de cifra de ventas.

Juan Pérez-Carballo

Director del Máster en Dirección Financiera de Next IBS

Madrid, 16 de julio de 2019

Descubre el Máster en Dirección Financiera a través de una sesión en directo

¿Interesado en estudiar un Máster en Dirección Financiera?

Juan Pérez-Carballo, director del Máster en Dirección Financiera de Next IBS, informará sobre este programa académico el miércoles, 10 de julio, a todos aquellos interesados en cursarlo. Además, todavía estás a tiempo de solicitar tu beca.

¿Estás pensando en reorientar tu carrera profesional o en especializarte en el área de las finanzas? Si estás interesado en cursar un máster de este ámbito de estudio, puedes acceder al webinar de este miércoles, 10 de julio, a las 18 horas (6:00 p.m), en el que Juan Pérez-Carballo, director del Máster en Dirección Financiera de Next IBS, resolverá todas las dudas que te surjan sobre este posgrado.

Esta maestría, impartida por Next International Business School con la colaboración de Converthia, expertos en finanzas y control de gestión, te proporcionará las competencias técnicas y de gestión necesarias para desarrollar una carrera profesional de éxito en el ámbito del área de finanzas de cualquier empresa nacional o multinacional.

Pérez-Carballo señala que “su diseño innovador aprovecha las técnicas y herramientas comunes en finanzas para que sus participantes desarrollen con éxito otras funciones de la profesión financiera como Corporate Finance, asesoramiento de gestión de patrimonios y control de gestión. Con ello reforzamos un objetivo principal del máster que es potenciar la empleabilidad de sus alumnos”.

Además, el máster complementa la formación en finanzas con las oportunidades que brindan la transformación digital para mejorar la gestión y la toma de decisiones financieras.

Al igual que otros posgrados impartidos por Next IBS, el Máster en Dirección Financiera (MDF) cuenta con un programa de becas que puedes consultar a través de nuestra página web. Todavía hay varias convocatorias abiertas para solicitar ayudas que cubren desde el 50% de los estudios hasta el 100%.

Cualquier duda que tengas sobre el programa académico de este máster, su metodología o su claustro de profesores  podrás consultarla en el webinar de mañana. Si estás interesado en inscribirte, puedes hacerlo pinchando aquí.

“La trampa de las alquimias financieras”, por Juan Pérez-Carballo

La trampa de las alquimias financieras

La manipulación de los resultados empresariales es siempre peligrosa porque, al igual que las aguas siempre vuelven a su cauce y dejan al descubierto las miserias, las argucias en la gestión también se agotan y dejan al aire nuevos problemas.

Si la alquimia medieval buscó ilusoriamente encontrar la piedra filosofal para convertir cualquier metal en oro, la alquimia financiera es cualquier mecanismo no sostenible para mejorar aparentemente los resultados de la empresa a costa de deteriorar los de largo plazo. Cuando se descubra el ardid o se anule su efecto transitorio surgirán los problemas. Entre las principales alquimias financieras destacan:

  • Promover un crecimiento exagerado, desproporcionado con la tendencia del mercado y los recursos de la empresa. El aumento de la actividad reduce el coste unitario del producto: al repartirse los costes fijos de los recursos consumidos entre más unidades, cada unidad toca a menos. Pero si el crecimiento revierte, cuando cae la actividad se produce un efecto de ida y vuelta y cada unidad tocará a más. Le sucedió al sector financiero cuando, abducido por el objetivo de crecer, abrió excesivas oficinas que tuvo que cerrar posteriormente.
  • El endeudamiento desmedido, porque siempre es rentable tomar dinero a un coste inferior a la rentabilidad de invertirlo. Pero el endeudamiento solo es favorable si ese margen se mantiene y se puede cubrir el servicio de la deuda. Cuando cambie el mercado o suban los costes y la rentabilidad sea negativa o no se generen fondos suficientes, provocará incluso la insolvencia.
  • Las ventas con riesgo de anulación. Esto sucede, por ejemplo, si fuerza al canal para que anticipe o exagere sus pedidos. El canal puede aceptarlo si tiene la posibilidad de devolución o es débil, pero cuando acumule un stock excesivo reducirá sus compras e incluso devolverá el producto si puede, teniendo la empresa que anular la falsa venta.
  • El recorte de los gastos estratégicos, como los de I+D+i y apoyo a la marca, es fatal porque, si bien mejora la cuenta de resultados a corto plazo, deteriora las de los próximos años al ser esos gastos los que alimentan el futuro de la empresa. alquimias financieras
  • La financiación con los proveedores de las pérdidas o el crecimiento. Pero, si no se corrigen las pérdidas y se ajusta el crecimiento y la financiación permanente, la situación empeorará hasta reventar. La financiación forzada con los suministradores es una huida hacia adelante que, a veces, acomete la empresa distribuidora.
  • No cubrir el riesgo para ahorrar el coste de su cobertura, pero dejando a la empresa a merced de la fortuna. En algún momento se materializará alguna exposición importante deteriorando seriamente los resultados.
  • No invertir y descapitalizar técnicamente la empresa. Aunque los resultados inmediatos se beneficien de ordeñar el inmovilizado, cuando este se agote y haya que reponerlo el problema de financiarlo puede ser un serio tropezón para la continuidad de la empresa.
  • El pago de dividendos no sostenibles para aumentar temporalmente el valor de la acción. Cuando el cambio de las circunstancias obligue a recortar o anular ese dividendo excesivo, el precio de la acción se desplomará. Los accionistas de control apoyan a veces ese aumento del dividendo para compensar sus inversiones fallidas.
  • Por último, la más grosera de las alquimias financieras, la contable, adultera las cuentas y falsea las ventas, los costes o la deuda. Si no se corrige, el engaño siempre se descubre sobre todo cuando algún detonante lo destapa. Esta alquimia cuenta a veces con la complicidad de algún auditor innoble.

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La empresa tampoco tiene su piedra filosofal. Si bien la antigua alquimia fue precursora de la ciencia moderna, la financiera es antesala del fracaso empresarial. El resultado sano y sostenido no admite atajos, sino que es fruto de estrategias bien trabadas y del esfuerzo colectivo.

Juan Pérez-Carballo

Director del Máster en Dirección Financiera Next IBS

Por qué estudiar un Máster en Finanzas

Dirección Financiera

Las finanzas se preocupan principalmente del crecimiento, la rentabilidad y el riesgo y se ocupan directamente del dinero, los procesos y la información. Son temas que atañen a cualquier responsable empresarial y que explican que las tres razones principales que apoyan estudiar un Máster en Finanzas sean por especialización, por complementariedad y por necesidad.

La importancia de especializarse en finanzas

Un primer objetivo del Máster en Finanzas responde al deseo de especializarse en esta función para profundizar en lo que ya se hace o para reconvertirse. Lo normal es que esta razón sea la habitual cuando la formación de base y la experiencia es en administración de empresas, pero también es válida para otros perfiles. Por ejemplo, los ingenieros, los matemáticos y los físicos cursan el Máster muy satisfactoriamente. Es muy útil también para el jurídico que busca la especialización financiera para ganar empleabilidad. Lo más importante no es tanto la mochila con la que entra cada uno como su firme determinación a aprender finanzas, una profesión siempre joven.

Las finanzas apoyan la carrera del no financiero

La segunda razón es por complementariedad. Es cuando se está en otra función pero se comprende que las finanzas son un requisito para la promoción profesional. Las finanzas son uno de los lenguajes principales de los negocios y cualquier responsable debe hablarlo para comprender sus resultados. Desde el director de empresa o de división, o quien aspire a serlo, al responsable comercial o cualquier gestor operativo han de manejarlo porque toda decisión de la empresa repercute antes o después sobre su situación financiera. Por ello el criterio financiero está presente en casi todas las decisiones no financieras y no puede olvidarse tenerlo en cuenta por ignorancia. Precisamente, los errores más graves nacen de la ignorancia porque se decide sin comprender lo que se pretende y desconociendo sus consecuencias.

Cuando las finanzas son imprescindibles

La tercera razón es por necesidad como es el caso del empresario/emprendedor. La gestión excelente de las finanzas no asegura el éxito pero su mala gestión sí garantiza el fracaso. El error financiero cuando la empresa nace y es débil, puede ser fatal. El empresario debe vacunarse para no caer en los errores de manual que vulneran las buenas prácticas empresariales y que se explican en cualquier Máster de Finanzas solvente. Además, la gestión financiera contribuye también a potenciar el crecimiento rentable de la empresa, controlando el riesgo. Ello exige formular los objetivos y las políticas financieras de gestión y ahí debe participar el empresario porque eso no es delegable como tampoco lo es el control de su propiedad.

Otras aportaciones de las finanzas

Además, el Máster en Finanzas tiene otras ventajas para quien lo cursa. Ayuda por ejemplo, a gestionar el patrimonio propio o familiar. También aporta capacidades de gestión muy valiosas, como analizar y resolver problemas, trabajar en equipo, comunicar y negociar. Enseña a pensar de manera distinta, con más método y amplitud, y a enfrentar los problemas con decisión y diferentes puntos de vista con el objetivo de indagar para comprender, porque solo lo que se comprende se gestiona atinadamente. Asimismo, toda empresa precisa una buena competencia financiera, todavía más en la era digital, lo que refuerza la empleabilidad de este Máster. Por último, ayuda al networking y a crear una red de colegas y amigos para siempre.

En resumen, hacer bien un buen Máster de Finanzas es una buena decisión y un paso firme para lograr una carrera profesional de éxito. Es una inversión muy beneficiosa para quien se esfuerza en aprovecharla. 

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