De las finanzas climáticas a las finanzas sostenibles

Finanzas Sostenibles

El triunfo de los criterios ASG: ambientales, sociales y de gobierno corporativo

Se veía venir a pesar de la resistencia de décadas y aunque quede algún negacionista. Al fin el consenso es amplio porque han saltado las alarmas. Ya se puede decir: la actividad económica debe satisfacer las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones para satisfacer las suyas. Las finanzas sostenibles van de asegurar eso, el bienestar colectivo de ahora y el respeto al futuro. Afortunadamente son muchos los organismos internacionales que adoptan las siglas ASG y se suman a un sueño que viene de lejos. Desde la ONU a la Comisión Europea reavivan el informe del Club de Roma de 1972, las reivindicaciones universitarias de esa década, el acuerdo de Kioto de 1997 o los Principios de Ecuador de 2003. 

Fue en 2015 cuando se produjeron dos hitos clave: la Agenda 2030 con sus 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y el Acuerdo de París para poner coto al aumento de la temperatura mundial. Llegan tarde, pero a tiempo.

Como siempre, la realidad es tozuda y entra por la ventana cuando le cierran la puerta. El triunfo ASG ha sido posible porque muchas voces lo venían reclamando y porque se evidencia el deterioro medioambiental y las desigualdades. También, porque se atisban grandes oportunidades de negocio para ejecutar y financiar los grandes planes.

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El riesgo climático y la desigualdad son riesgos financieros

De nuevo la realidad y la ciencia se imponen. El riesgo sistémico avisa y exige afrontar con transparencia los peligros que esconden las siglas ASG y sus efectos. Para paliarlos se ha acordado actuar en una triple dimensión: la medioambiental, la social y la de gobernanza.   

El Global Risks Report del Foro Económico Mundial viene avisando desde 2006 que la actividad empresarial está muy amenazada por las fracturas sociales. También avisó del riesgo de una pandemia y predijo su efecto devastador sobre las cadenas de suministro, la industria, el comercio y el turismo. Su informe de 2021 advierte de la creciente fragmentación social derivada de los riesgos para la salud, el aumento del desempleo, la ampliación de la brecha digital y la frustración de los jóvenes. Esta fragmentación puede tener graves consecuencias en una era de riesgos económicos, ambientales, geopolíticos y tecnológicos que se agravan al converger.   

El papel de la empresa privada en evitar la tragedia en el horizonte

También la iniciativa privada se sube al carro ASG. No solo por ser consciente del peligro en ciernes, sino también porque anticipa la creciente normativa y regulación que vendrá de lo público. Además, por las oportunidades que brinda el movimiento ASG. Se estima multibillonaria la Inversión Socialmente Responsable (ISR) necesaria para recomponer un mundo muy degradado climática y socialmente

Esta ISR prima los criterios ASG en la evaluación y selección de los proyectos y desarrolla la taxonomía de las actividades consideradas como verdes. Algunos sectores concentran estas inversiones como la sanidad, las energías renovables, las infraestructuras, la transformación digital y la agricultura. Por ello, las finanzas sostenibles irrumpen en las agendas estratégicas de las empresas. Pasan a prioritarias las inversiones verdes, las que han de mitigar el cambio climático, promover el uso eficaz del agua y de los recursos marinos, contribuir a la economía circular y prevenir la polución

De la banca ética de los años 60 a la banca responsable

Esas ingentes inversiones no pueden financiarse solo con fondos públicos. Se estima que cumplir las 169 metas de los 17 ODS exigirá una financiación anual equivalente al 3% del PIB mundial. Como el coste de no actuar se estima aún mayor, es preciso la contribución de las entidades financieras como asesoras, inversoras y financiadoras para cambiar el tejido productivo con criterios ASG. 

Nacen nuevas oportunidades y nuevos productos que encuentran acomodo en la médula de las estrategias de esas entidades. Los bonos se colorean de verde, para mejorar el medio ambiente, o de azul para sanear la vida oceánica. Surgen otros sociales, destinados a la enseñanza, la sanidad, la vivienda o a mitigar la pobreza. También los hay de género para fomentar la equidad y el empoderamiento de la mujer y de transición, para las empresas marrones que desean transformarse en sostenibles. No extraña que la emisión de deuda sostenible haya crecido exponencialmente durante la última década.

En 1999 nació el índice Dow Jones de Sostenibilidad para medir la de las empresas. Entre las 307 más aventajadas del mundo la edición de 2020 de este índice incluye 16 españolas. El 25% son bancos y todas del Ibex-35. Los estudios prueban que las más sostenibles son menos volátiles porque gestionan mejor sus riesgos al ser más conscientes de ellos y estar más preparadas para enfrentar sus efectos. Además, suelen ser más rentables como lo atestigua que el rendimiento del índice MSCI ISR supere al de referencia. 

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Una nueva gobernanza y la urgencia de una nueva agenda

Tras muchos años de proclamar que las decisiones se han de tomar solo con el criterio de crear valor para el accionista ahora surge el capitalismo de los partícipes. Dice que lo importante es crear riqueza y distribuirla equitativamente para no dejar a nadie atrás. No se trata solo de buscar el bienestar de los accionistas, sino el de todos los grupos de interés de la empresa sin que ésta pierda competitividad. 

Temas clave del buen gobierno son el comportamiento del equipo directivo, el activismo de los accionistas, la separación de poderes, las relaciones con los empleados y la retribución de los directivos, quienes deben dar ejemplo para ser creíbles. Los Códigos de Buen Gobierno, de ya larga tradición, y la autorregulación no parecen instrumentos suficientes para solventarlos adecuadamente. Al menos, no lo han sido hasta ahora.

También se precisan nuevas métricas para definir objetivos y controlar el avance de los criterios ASG. Las empresas de interés público o las que superen un determinado tamaño deben preparar un estado de información no financiera que contenga información relativa, por lo menos, a cuestiones medioambientales y sociales, así como relativas al personal, al respeto de los derechos humanos y a la lucha contra la corrupción y el soborno (Ley 11/2018).

Corresponde a los órganos rectores de las empresas integrar los criterios ASG en su agenda estratégica y en su mapa de riesgos. En palabras del Código de Buen Gobierno de la CNMV: La sociedad promoverá una política adecuada de sostenibilidad en materias medioambientales y sociales, como facultad indelegable del consejo de administración, ofreciendo de forma transparente información suficiente sobre su desarrollo, aplicación y resultados.

Esto no va de construir castillos en el aire

Antes de eclosionar el Covid-19, la reunión anual del Foro Económico Mundial reconoció que el progreso en muchas áreas ASG está siendo muy lento. Muchas adhesiones, planes y agendas para fomentar la sostenibilidad, pero parece que pocas nueces de momento. Las trabas burocráticas, el riesgo, la volatilidad de los tipos de cambio y la gran dimensión de los proyectos disuaden a veces al posible promotor. Hay que superar, se dice, las inercias creadas durante años por una economía de mercado desenfocada. 

El origen de los problemas se asocia con la desigualdad fomentada por la globalización, la falta de regulación y las deficiencias del capitalismo de los últimos años. En la última reunión de Davos el fundador de este Foro afirmaba que esta forma de capitalismo ya no es sostenible.   

De aquí surge la propuesta de crecimiento económico inclusivo, el que progresa sin dejar nadie atrás y dando igualdad de oportunidades. Otro viejo sueño solidario que se junta con la buena noticia de que America is back

No se trata (solo) de emitir informes de sostenibilidad con centenares de páginas ni de nombrar una comisión o un responsable. El objetivo es promover la inversión pública y privada en actividades y proyectos más neutrales para el clima. También, lo es ir a una economía más justa, saludable y eficiente en el uso de los recursos. Pero todavía hay recelos ante tan bellas palabras. ¿Va en serio? A veces quien más promete menos cumple.

No se oye hablar de erradicar los paraísos fiscales, se rechaza la armonización fiscal incluso dentro de un mismo país, se anuncian despidos a millares a la vez que se incrementan los salarios directivos, las salidas de las crisis aumentan la brecha social o se imputa por presuntos delitos de gobernanza a dirigentes empresariales supuestos paladines del movimiento ASG. Tampoco encajan con estos criterios las enormes retribuciones que se asignan algunos directivos, que alcanzan los 30.000 euros al día incluidos los festivos. Menos, en tiempos de pandemia y de carencias.

No será una moda pasajera porque estamos en el buen camino

La demanda social exige una intervención rápida de las entidades públicas internacionales. Ya el Parlamento del Reino Unido declaró la emergencia climática en 2019. El rinoceronte gris del cambio climático y la desigualdad social sigue su amenazante carrera. A diferencia del cisne negro, se le ve acercar desde hace mucho, dispuesto a aplastar a todos, no solo a quienes lo ignoran. Por eso y por su envergadura se precisa, como con el Covid-19, la acción cooperativa mundial para frenarlo y evitar que se materialice la tragedia que se vislumbra en el horizonte.

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Autor: Juan Pérez-Carballo
Director del Máster en Dirección financiera de Next IBS
Acreditado por la CNMV de España – Invertimos en calidad

David Sánchez, titulado en el curso 2020 del Máster en Dirección Financiera: “Next ha cumplido todas mis expectativas”

David Sánchez Sánchez, Financial Controller en C&A y egresado del Máster en Dirección Financiera

La calidad docente, determinante a la hora de elegir una escuela en la que especializarte. “Estamos hablando de un nivel de excelencia muy alto”

Una recomendación vía LinkedIn del Máster en Dirección Financiera por parte de una de sus tituladas decidió a David Sánchez Sánchez a apostar por Next International Business School. Esa fue la primera cuestión fundamental, la segunda y determinante, la calidad de la docencia. “Escogí Next por los profesores. Ese post me dio muy buenas referencias de Juan Pérez-Carballo – director del Máster – y Roberto Cuadrado“, declara.

“Siempre recomendaré este Máster en Dirección Financiera”

David es Financial Controller en C&A, compañía dedicada a la industria textil y moda, y no tiene dudas en seguir el ejemplo de la exalumna que, sin saberlo, le presentó la escuela de negocios Next. “Siendo consciente de toda la calidad docente que hay en el Máster, recomendaría a aquellos que quieren especializarse en finanzas que se enfoquen más en el profesorado a la hora de elegir un máster. Incluso más que en la escuela”, declara.

En este sentido, asegura que “la marca del centro de estudios lo hace la profesionalidad y la alta calidad de la docencia que, como consecuencia, tiene una muy buena valoración de sus estudiantes. Es todo ese conjunto de personas”.

La calidad docente, el factor diferencial

Calidad docente que se traduce en un aprendizaje enriquecedor por parte del alumnado. “He aprendido a aumentar mis conocimientos en finanzas, a tener otra manera de pensar, de enfocar los problemas” y, sobre todo, a “aplicar en mi trabajo estos conocimientos financieros”, añade.

Todo ello, en mayor medida, gracias al “apoyo incondicional al alumno”, fundamental en el progreso educativo y aspecto diferenciador de otros centros. “No todas las escuelas aportan esa máxima flexibilidad hacia el estudiante. Estamos hablando de un nivel de excelencia muy alto”, declara. 

“Next ha cumplido todas mis expectativas”, afirma David una vez superado el Máster en Dirección Financiera, impartido con la colaboración de Converthia, expertos en Finanzas y Control de Gestión. Un programa innovador acreditado por la Comisión Nacional del Mercado de Valores de España (CNMV) que le “ha encantado” y seguirá “recomendando siempre”. 

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Las nuevas métricas digitales llegan al Máster en Finanzas de Next IBS

La métrica digital en el Máster en Finanzas de Next IBS

Juan Pérez-Carballo, director del Máster en Dirección Financiera de Next IBS, repasa los indicadores digitales que se utilizan en el ámbito financiero actualmente, a los que también se da protagonismo en el máster en finanzas que dirige.

Bastantes de las nuevas métricas -incluso sus acrónimos- se usaban antes de su actual protagonismo. El CHURN es la clásica tasa de pérdida de clientes, inversa de la tasa de fidelidad. El ARPU equivale en la industria hotelera al RevPar (ingreso medio por habitación disponible) que con el ADR (precio medio por habitación ocupada) y la tasa de ocupación (las habitaciones ocupadas sobre las disponibles) componen la ecuación clave del sector (RevPar = ADR x ocupación). Máster en Finanzas

Pero las nuevas industrias también exigen métricas nuevas, como el DAU (los usuarios activos diarios) y el MAU (los usuarios mensuales) de las redes sociales y los juegos digitales. La relación DAU/MAU estima los usuarios que interactúan en un día. Si el DAU es 600 y el MAU 300 como media cada usuario se conecta dos veces al día. Estos indicadores son métricas clave de Facebook.

Ahora, con la nueva tecnología digital, los indicadores se calculan con mayor fiabilidad y rapidez que antes. Es el caso del CAC (el coste de adquirir un cliente) y el LTV (el valor del cliente). Además, son de captura, almacenamiento, acceso y análisis más fácil, mediante las técnicas del Big Data y el Business Intelligence, y componen nuevos modelos de negocio para contrastar sus hipótesis y evaluar las decisiones en tiempo real. La mayor disponibilidad y el mejor tratamiento de las métricas permiten extraer más valor de los datos para comprender de qué dependen y mejorarlos.

La importancia de estos indicadores operativos es que forman parte esencial de la actividad de la empresa, son gestionables y su comportamiento explica anticipadamente los resultados financieros. Por eso han de estudiarse en cualquier Máster en Finanzas y el director financiero ha de añadirlos a su cuadro de mando, junto con los financieros.

Juan Pérez-Carballo

Director del Máster en Dirección Financiera de Next IBS

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Next IBS presenta el Máster en Dirección Financiera, acreditado por la CNMV

Presentación del Máster en Dirección Financiera de Next IBS

El Máster en Dirección Financiera de Next IBS, que está acreditado por la Comisión Nacional del Mercado de Valores español (CNMV), ha sido presentado por Juan Pérez-Carballo, director del máster; Roberto Cuadrado, coordinador académico del máster; y Manuel Campo Vidal, presidente de Next Educación.

La sede académica de Next IBS ha acogido el acto de presentación del Máster en Dirección Financiera. Gestión de las Finanzas en la era digital que ofrece esta escuela de negocios incorpora a sus programas académicos y que comienza en enero de 2020. Juan Pérez-Carballo, exdirector financiero en Repsol, dirige el programa acompañado de un equipo de profesionales con más de 20 años de experiencia profesional y académica.

“Contamos con un claustro de profesores que son profesionales en activo con una experiencia directiva en empresas de vanguardia como Endesa, Antena 3, CaixaBank, BBVA, Mutuactivos y Ernst & Young…”, ha explicado Pérez-Carballo, que ha estado acompañado en esta presentación por Roberto Cuadrado, que coordinará la parte académica del máster, y Manuel Campo Vidal, presidente de Next Educación.

El director del máster ha señalado que uno de los objetivos del programa es “potenciar la empleabilidad de nuestros alumnos y garantizar a la comunidad empresarial que nuestros titulados son verdaderos expertos en finanzas”. Para ello, el Máster en Dirección Financiera cuenta con la acreditación de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), que asegura que sus titulados están habilitados para el asesoramiento en inversiones financieras.

Por su parte, Roberto Cuadrado ha destacado, además del reconocimiento de la CNMV, que este programa académico “tiene impregnado el ADN de Next: es internacional, es innovador, integrador y vemos las finanzas desde el punto de vista del emprendimiento”.

Además, ha recalcado que el máster formará a los alumnos en áreas específicas que otras maestrías similares no abarcan. “El principal factor de diferenciación es que no solo abordamos la gestión financiera sino que tocamos otras tres áreas especialidades: corporate finance, asesoramiento financiero y gestión de patrimonios, y control de gestión”, ha afirmado.

Cuadrado, que es director general y financiero de Conde Ednoc, también ha señalado como prioridad conseguir que los alumnos sean capaces de tener un pensamiento crítico y no quedarse solo en la adquisición de conocimientos: “Buscamos que, a partir de la información que nosotros les damos, sean capaces de tomar decisiones”.

La transformación digital y la innovación son otros de los puntos a destacar del nuevo posgrado. En este sentido, Pérez-Carballo ha indicado que “nuestro máster compagina lo que el financiero tiene que hacer, pero incorporando las nuevas herramientas de las que disponemos”, recordando que en el pasado programas como Excel o los ERPs ya supusieron una revolución para el sector financiero. Estas posibilidades que ofrece hoy en día la tecnología como el Big Data o el Business Intelligence, ha comentado, “son muy positivas para tomar mejores decisiones y gestionar mejor la empresa”.

Sobre el programa académico de la maestría, que se compone de siete grandes módulos, el financiero ha señalado que “el claustro ha trabajado en equipo y con ilusión para ofrecer un máster innovador porque en la actualidad se solicitan unos talentos y capacidades especiales. Para eso presentado un diseño que es homologable a lo que ofertan muchas escuelas internacionales, especialmente en el mundo anglosajón”.

Finalmente, el director del Máster en Dirección Financiera ha afirmado que “queremos formar buenos financieros y buenos gestores con una mentalidad emprendedora porque emprender no es solamente montar una empresa sino una actitud. Queremos preparar a excelentes candidatos para puestos de responsabilidad en la empresa”.

Si quieres conocer más información sobre este programa, su periodo de matriculación y la posibilidad de obtener una beca pincha aquí.

“La precariedad de Forever 21”, por Juan Pérez-Carballo

Juan Pérez-Carballo analiza la quiebra de Forever 21

Esta empresa de moda juvenil de bajo coste no acertó al cambiar su nombre original de Fashion 21 a Forever 21. En septiembre de 2019 se declaró en bancarrota para tratar de replantear su negocio.

Forever 21 se fundó en 1984 en Los Ángeles por dos inmigrantes coreanos. Desde una pequeña tienda de éxito emprendedor en esa ciudad, experimentó un fuerte crecimiento internacional. Llegó a vender 4.400 millones de dólares en su apogeo. Pero ahora, de sus más de 800 tiendas en 50 países cerrará casi la mitad.

Hoy es fácil identificar las causas de este desenlace. Algunas obedecen a problemas del sector como lo atestigua el cierre de miles de tiendas minoristas. Algunos analistas pronostican que el low cost se muere.

Entre las causas externas se citan la desaceleración económica y el empuje de la venta por Internet. Forever 21 no llegó a vender por este canal ni la quinta parte de sus ventas (Inditex de momento tampoco, pero está en ello). También acosa al sector el creciente mercado de segunda mano. Además, los millennials parecen rechazar el fast fashion de usar y tirar porque agrava la contaminación (es la industria más contaminante después de la petrolera) y por las condiciones laborales que implica. (La buena noticia es que los jóvenes buscan la sostenibilidad y rechazan el daño ecológico y los salarios miserables).

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Pero otras causas son internas de Forever 21, aunque habituales en muchas crisis empresariales. Entre ellas, el rápido crecimiento financiado con deuda, una elevada inversión en abrir locales enormes y caros (como la tienda de cuatro plantas en Times Square con más de 8.000 m2 y 151 probadores) y una diversificación poco rentable, forzada para dar uso al espacio disponible. Además, dañaron la reputación de Forever 21 algunos litigios por posibles violaciones de derechos de autor y copia de diseños.

También se critica la gestión endogámica de la familia propietaria que no dio entrada a gestores profesionales para dirigir la empresa en su nueva dimensión y complejidad. Como es habitual, un buen emprendimiento se agostó, en parte, por ignorar la buena práctica financiera. Un financiero competente hubiera ayudado a salvar Forever 21 y, en este caso, también a honrar su nombre.

Juan Pérez-Carballo

Director del Máster en Dirección Financiera de Next IBS

El Máster en Finanzas que puede salvar al próximo Thomas Cook

Un máster en finanzas puede evitar que tu empresa sea el próximo thomas cook

El final fue rápido. El 31 de marzo de 2019 el Grupo Thomas Cook declara pérdidas de mitad de ejercicio de 1.386 millones de libras de los cuales 1.104 corresponden a su inversión fallida de 2007 en MyTravel. El 12 de julio el Grupo anuncia que las negociaciones con los principales accionistas y bancos están muy avanzadas para recapitalizar la empresa. Espera una inyección de 750 millones de libras para reorganizarse. El 20 de septiembre las conversaciones van aún a buen ritmo, pero el 23 de ese mes se rompen y el Grupo insta su liquidación inmediata y deja de cotizar en el mercado londinense.

El Grupo Thomas Cook, inventor del paquete de vacaciones, tenía 178 años de historia. Se fundó en 1841 cuando en España se producía el fallido pronunciamiento conservador de una Borbón contra Espartero. En la actualidad operaba tres negocios con 21.000 empleados: el de viajes, con más de 20 millones de clientes al año, la compañía aérea, con unos 100 aviones, y el hotelero con casi 200 establecimientos gestionados con su marca y 555 tiendas. Las ventas superaban los 9.000 millones de libras. Un imperio de 2.000 millones de valor en bolsa apenas hace año y medio que cae por los pies de barro.

El éxito o el fracaso empresarial se dirime en los mercados de productos y servicios y así ha sucedido también con Thomas Cook. Su modelo de negocio analógico quedó obsoleto en un mundo ya digital. Su red de 500 agencias tradicionales sucumbió al efecto del Brexit sobre el gasto en turismo de los británicos y al acoso de las agencias online que con costes menores ganan cuota y reducen el margen. Ya la memoria del 2017 reconocía que la estrategia no daba resultados financieros, aunque el Consejo confiaba aún en su estrategia de crecimiento financiado con deuda.

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Pero el fracaso al final es financiero. El default del Grupo se declara en cuanto se aborta el plan de recapitalización y es imposible atender el servicio de la deuda, que se ha disparado hasta los 1.900 millones. Se tuvo la posibilidad de vender la aerolínea y su negocio hotelero, pero en septiembre de 2019 ya es tarde para salvar al turoperador.

El deterioro del mercado, el crecimiento, la deuda y alguna partida oculta que aflora, así como los elevados dividendos y los salarios de los dirigentes forman una mezcla explosiva que el financiero debe evitar a tiempo. Instrumentos tiene para identificarla y cada vez son más precisos. Un buen Máster en Finanzas enseña que una buena estrategia debe dar resultados satisfactorios y cómo el financiero contribuye al progreso y buena salud de la empresa.

Juan Pérez-Carballo

Director del Máster en Dirección Financiera de Next IBS

Cómo elegir un Máster en Dirección Financiera

Cómo elegir un Máster en Dirección Financiera

Elegir un buen Máster en Dirección Financiera es una decisión muy importante porque es clave para potenciar tu carrera profesional. Te sugerimos el siguiente proceso para elegir el más adecuado.

Primero comprueba que el Máster es realmente un Máster en Dirección Financiera. Hay otros tipos de programas interesantes pero con otros objetivos. El Máster de Mercados y Banca es para trabajar en ese sector y grandes empresas. El de Finanzas Cuantitativas requiere buena formación matemática y se centra en técnicas especializadas de back office. El Máster de Corporate Finance estudia operaciones especiales de grandes empresas, para trabajar en ellas o en consultoría.

Procura que el Máster sea presencial pues en finanzas es mucho más eficaz que el online y además se aprende más en equipo. Luego selecciona las escuelas que se hallen en localidades de tu agrado y que ofrezcan un contenido integral de las finanzas empresariales y un amplio espectro de empleabilidad. El Máster debe capacitarte para ser un responsable del departamento financiero, sin bloquear otras oportunidades como el asesoramiento financiero en inversiones, el Corporate Finance o el control de gestión, dado que estas actividades comparten muchas herramientas. Con esto puedes preparar ya una primera lista de escuelas candidatas y ayudarte a cómo elegir un Máster en Dirección Financiera.

Ahora sé realista y fija tus limitaciones. Es normal un horario de fin de semana para hacerlo compatible con el trabajo o las prácticas de empresa. Además, está el precio. Fija tu importe máximo e investiga las escuelas que lo cumplen. No escojas ni la más cara ni la más barata necesariamente. Hay escuelas que gestionan sus costes pensando en sus alumnos y ofrecen un precio competitivo sin bajar la calidad. ¿Reducimos la lista?

Debes evaluar la calidad del Máster para asegurar tu formación y tu empleabilidad.

A continuación, lo más importante. Revisa quién dirige el Máster y su claustro. Son la mejor garantía de calidad. Comprueba que son profesionales destacados. Aunque habrán preparado un temario excelente, revísalo y que te guste. Asegúrate, por ejemplo, que incluya la perspectiva internacional y las nuevas tecnologías digitales, necesarias para una carrera profesional de éxito.

Trata de hablar con la dirección del Máster y pregunta por la metodología y la documentación. La metodología ¿es práctica y compromete al alumno con su propia formación? La documentación ¿es propia del claustro o utilizan una ajena? En el primer caso los profesores compartirán contigo su experiencia; en el segundo, te contarán lo que dicen los libros en otros contextos. Mira también que haya actividades de apoyo, como conferencias, networking y coaching. Importante, pregunta por la bolsa de trabajo y la posibilidad de Becas y Ayudas al Estudio. Con ello tu lista ya debe ser corta.

Por último, como será un año intenso y apasionante, considera el tiempo de desplazamiento desde tu domicilio. No es decisivo pero te puede ayudar a elegir entre dos alternativas similares. Si vas a cursar el Máster en otra ciudad distinta de la tuya habitual, confirma las posibilidades de alojamiento próximo a la escuela.

En Next International Business School, cuya sede académica está en Madrid centro, hemos pensado en todas estas recomendaciones para diseñar nuestro Máster en Dirección Financiera. Está dirigido por Juan Pérez-Carballo y Roberto Cuadrado, expertos en Finanzas y con gran experiencia en el sector. Además, contamos con un claustro de profesores con una valiosa experiencia docente y directiva en importantes empresas de vanguardia. Te invitamos a que visites nuestra página para que compruebes si cumplimos tus requisitos.

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