Con estos tipos de interés ¿Qué hacemos con los excedentes de tesorería?

Tesorería financiera

El excedente de tesorería es el sobrante de efectivo sobre las necesidades del plan de la empresa. La caja que se puede invertir fuera de la actividad. Puede ser permanente o coyuntural. El primero supone un exceso estructural y su inversión es una decisión del órgano de administración. El coyuntural es la conocida punta de tesorería que compete invertir al tesorero conforme a las políticas de la empresa.

La tesorería y la importancia de evitar las pérdidas

Con una pérdida en el año del 30%, un capital de 100 se reduce a 70. Si la tasa de mercado es del 2% se debería haber obtenido 102. Para recuperar este capital se precisa ganar un 48,6% el siguiente año. Si la pérdida hubiese sido del 50%, para recuperarla junto con la tasa de mercado, el nuevo rendimiento debería ser del 108,1%. El álgebra habla claro: la inversión (también en la tesorería) no admite pérdidas significativas porque son difíciles de recuperar.

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Lo que hace la gestión de tesorería prudente: para muestra un botón

Una petrolera mantiene los recursos en efectivo y depósitos a plazo con disponibilidad inmediata. Una operadora coloca sus excedentes en el mercado monetario de alta calidad crediticia. Una eléctrica mantiene los excedentes en efectivo y en depósitos a menos de tres meses. Una aseguradora invierte principalmente en renta fija de gobiernos y corporativa, inmuebles (poco), renta variable (poco) y fondos de inversión (muy poco, pero lo que más crece). Con los tipos de interés bajo cero, el rendimiento que obtienen es ridículo. Por algo dicen que ahora los bancos no quieren dinero ni gratis. 

¿Y Amazon?

Sus excedentes han crecido en 2021 un 61% hasta más de $ 73 mil millones. El 76% lo invierte a menos de un año y el 37% del total, en fondos monetarios con un rendimiento negativo de -0,16%. Su rendimiento medio es del 0,48%. Como su deuda financiera (incluidos los leasings) es de casi $ 85 mil millones, podría usar sus excedentes para reducirla y mejorar su resultado financiero en casi 1.500 millones (supuesto un margen financiero de 200 pb). Pero no lo hace.

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Los objetivos en la tesorería

Primero preservar el valor de los excedentes y la liquidez; después, la rentabilidad. Por este orden. Las grandes empresas no se la juegan y aceptan los exiguos rendimientos actuales, incluso negativos, de los activos más seguros. Esto confirma que lo prioritario de la tesorería es gestionar el riesgo y prestar servicio a las operaciones. Es un centro de gestión del riesgo y de servicio. Luego viene lo de ser un centro de beneficios. Los criterios de liquidez y servicio dominan sobre el del beneficio.

El risk man y el índice del miedo

El riesgo rige, por tanto, la actuación del tesorero. Nada de especular pero sí de estar atento al riesgo de mercado. Medirlo es difícil y más, anticiparlo. El índice de volatilidad VIX ayuda a seguirlo. Si el mercado bursátil es bajista, para cubrir las carteras se venden opciones call y se compran opciones put. Cuando los inversores son optimistas, compran calls y venden puts. La relación entre el volumen de unas y otras desvelan el sentimiento del mercado. Por debajo de un VIX de 10 el mercado está confiado. Por encima de 30 empiezan los nervios. Como la tesorería no invierte en bolsa, puede usar el índice MOVE, réplica del VIX en el mercado de la renta fija. Éste se calcula a partir de las opciones de la deuda del Tesoro estadounidense. Por debajo de 80, tranquilidad; por encima de 120 aparece el miedo a la pérdida. 

Dr. Juan Pérez-Carballo
Director del Máster en Dirección Financiera de Next IBS
Director del curso de Control de Gestión del Colegio de Economistas de Madrid
Socio de Converthia, expertos en finanzas y control de gestión

De las finanzas climáticas a las finanzas sostenibles

Finanzas Sostenibles

El triunfo de los criterios ASG: ambientales, sociales y de gobierno corporativo

Se veía venir a pesar de la resistencia de décadas y aunque quede algún negacionista. Al fin el consenso es amplio porque han saltado las alarmas. Ya se puede decir: la actividad económica debe satisfacer las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones para satisfacer las suyas. Las finanzas sostenibles van de asegurar eso, el bienestar colectivo de ahora y el respeto al futuro. Afortunadamente son muchos los organismos internacionales que adoptan las siglas ASG y se suman a un sueño que viene de lejos. Desde la ONU a la Comisión Europea reavivan el informe del Club de Roma de 1972, las reivindicaciones universitarias de esa década, el acuerdo de Kioto de 1997 o los Principios de Ecuador de 2003. 

Fue en 2015 cuando se produjeron dos hitos clave: la Agenda 2030 con sus 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y el Acuerdo de París para poner coto al aumento de la temperatura mundial. Llegan tarde, pero a tiempo.

Como siempre, la realidad es tozuda y entra por la ventana cuando le cierran la puerta. El triunfo ASG ha sido posible porque muchas voces lo venían reclamando y porque se evidencia el deterioro medioambiental y las desigualdades. También, porque se atisban grandes oportunidades de negocio para ejecutar y financiar los grandes planes.

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El riesgo climático y la desigualdad son riesgos financieros

De nuevo la realidad y la ciencia se imponen. El riesgo sistémico avisa y exige afrontar con transparencia los peligros que esconden las siglas ASG y sus efectos. Para paliarlos se ha acordado actuar en una triple dimensión: la medioambiental, la social y la de gobernanza.   

El Global Risks Report del Foro Económico Mundial viene avisando desde 2006 que la actividad empresarial está muy amenazada por las fracturas sociales. También avisó del riesgo de una pandemia y predijo su efecto devastador sobre las cadenas de suministro, la industria, el comercio y el turismo. Su informe de 2021 advierte de la creciente fragmentación social derivada de los riesgos para la salud, el aumento del desempleo, la ampliación de la brecha digital y la frustración de los jóvenes. Esta fragmentación puede tener graves consecuencias en una era de riesgos económicos, ambientales, geopolíticos y tecnológicos que se agravan al converger.   

El papel de la empresa privada en evitar la tragedia en el horizonte

También la iniciativa privada se sube al carro ASG. No solo por ser consciente del peligro en ciernes, sino también porque anticipa la creciente normativa y regulación que vendrá de lo público. Además, por las oportunidades que brinda el movimiento ASG. Se estima multibillonaria la Inversión Socialmente Responsable (ISR) necesaria para recomponer un mundo muy degradado climática y socialmente

Esta ISR prima los criterios ASG en la evaluación y selección de los proyectos y desarrolla la taxonomía de las actividades consideradas como verdes. Algunos sectores concentran estas inversiones como la sanidad, las energías renovables, las infraestructuras, la transformación digital y la agricultura. Por ello, las finanzas sostenibles irrumpen en las agendas estratégicas de las empresas. Pasan a prioritarias las inversiones verdes, las que han de mitigar el cambio climático, promover el uso eficaz del agua y de los recursos marinos, contribuir a la economía circular y prevenir la polución

De la banca ética de los años 60 a la banca responsable

Esas ingentes inversiones no pueden financiarse solo con fondos públicos. Se estima que cumplir las 169 metas de los 17 ODS exigirá una financiación anual equivalente al 3% del PIB mundial. Como el coste de no actuar se estima aún mayor, es preciso la contribución de las entidades financieras como asesoras, inversoras y financiadoras para cambiar el tejido productivo con criterios ASG. 

Nacen nuevas oportunidades y nuevos productos que encuentran acomodo en la médula de las estrategias de esas entidades. Los bonos se colorean de verde, para mejorar el medio ambiente, o de azul para sanear la vida oceánica. Surgen otros sociales, destinados a la enseñanza, la sanidad, la vivienda o a mitigar la pobreza. También los hay de género para fomentar la equidad y el empoderamiento de la mujer y de transición, para las empresas marrones que desean transformarse en sostenibles. No extraña que la emisión de deuda sostenible haya crecido exponencialmente durante la última década.

En 1999 nació el índice Dow Jones de Sostenibilidad para medir la de las empresas. Entre las 307 más aventajadas del mundo la edición de 2020 de este índice incluye 16 españolas. El 25% son bancos y todas del Ibex-35. Los estudios prueban que las más sostenibles son menos volátiles porque gestionan mejor sus riesgos al ser más conscientes de ellos y estar más preparadas para enfrentar sus efectos. Además, suelen ser más rentables como lo atestigua que el rendimiento del índice MSCI ISR supere al de referencia. 

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Una nueva gobernanza y la urgencia de una nueva agenda

Tras muchos años de proclamar que las decisiones se han de tomar solo con el criterio de crear valor para el accionista ahora surge el capitalismo de los partícipes. Dice que lo importante es crear riqueza y distribuirla equitativamente para no dejar a nadie atrás. No se trata solo de buscar el bienestar de los accionistas, sino el de todos los grupos de interés de la empresa sin que ésta pierda competitividad. 

Temas clave del buen gobierno son el comportamiento del equipo directivo, el activismo de los accionistas, la separación de poderes, las relaciones con los empleados y la retribución de los directivos, quienes deben dar ejemplo para ser creíbles. Los Códigos de Buen Gobierno, de ya larga tradición, y la autorregulación no parecen instrumentos suficientes para solventarlos adecuadamente. Al menos, no lo han sido hasta ahora.

También se precisan nuevas métricas para definir objetivos y controlar el avance de los criterios ASG. Las empresas de interés público o las que superen un determinado tamaño deben preparar un estado de información no financiera que contenga información relativa, por lo menos, a cuestiones medioambientales y sociales, así como relativas al personal, al respeto de los derechos humanos y a la lucha contra la corrupción y el soborno (Ley 11/2018).

Corresponde a los órganos rectores de las empresas integrar los criterios ASG en su agenda estratégica y en su mapa de riesgos. En palabras del Código de Buen Gobierno de la CNMV: La sociedad promoverá una política adecuada de sostenibilidad en materias medioambientales y sociales, como facultad indelegable del consejo de administración, ofreciendo de forma transparente información suficiente sobre su desarrollo, aplicación y resultados.

Esto no va de construir castillos en el aire

Antes de eclosionar el Covid-19, la reunión anual del Foro Económico Mundial reconoció que el progreso en muchas áreas ASG está siendo muy lento. Muchas adhesiones, planes y agendas para fomentar la sostenibilidad, pero parece que pocas nueces de momento. Las trabas burocráticas, el riesgo, la volatilidad de los tipos de cambio y la gran dimensión de los proyectos disuaden a veces al posible promotor. Hay que superar, se dice, las inercias creadas durante años por una economía de mercado desenfocada. 

El origen de los problemas se asocia con la desigualdad fomentada por la globalización, la falta de regulación y las deficiencias del capitalismo de los últimos años. En la última reunión de Davos el fundador de este Foro afirmaba que esta forma de capitalismo ya no es sostenible.   

De aquí surge la propuesta de crecimiento económico inclusivo, el que progresa sin dejar nadie atrás y dando igualdad de oportunidades. Otro viejo sueño solidario que se junta con la buena noticia de que America is back

No se trata (solo) de emitir informes de sostenibilidad con centenares de páginas ni de nombrar una comisión o un responsable. El objetivo es promover la inversión pública y privada en actividades y proyectos más neutrales para el clima. También, lo es ir a una economía más justa, saludable y eficiente en el uso de los recursos. Pero todavía hay recelos ante tan bellas palabras. ¿Va en serio? A veces quien más promete menos cumple.

No se oye hablar de erradicar los paraísos fiscales, se rechaza la armonización fiscal incluso dentro de un mismo país, se anuncian despidos a millares a la vez que se incrementan los salarios directivos, las salidas de las crisis aumentan la brecha social o se imputa por presuntos delitos de gobernanza a dirigentes empresariales supuestos paladines del movimiento ASG. Tampoco encajan con estos criterios las enormes retribuciones que se asignan algunos directivos, que alcanzan los 30.000 euros al día incluidos los festivos. Menos, en tiempos de pandemia y de carencias.

No será una moda pasajera porque estamos en el buen camino

La demanda social exige una intervención rápida de las entidades públicas internacionales. Ya el Parlamento del Reino Unido declaró la emergencia climática en 2019. El rinoceronte gris del cambio climático y la desigualdad social sigue su amenazante carrera. A diferencia del cisne negro, se le ve acercar desde hace mucho, dispuesto a aplastar a todos, no solo a quienes lo ignoran. Por eso y por su envergadura se precisa, como con el Covid-19, la acción cooperativa mundial para frenarlo y evitar que se materialice la tragedia que se vislumbra en el horizonte.

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Autor: Juan Pérez-Carballo
Director del Máster en Dirección financiera de Next IBS
Acreditado por la CNMV de España – Invertimos en calidad

David Sánchez, titulado en el curso 2020 del Máster en Dirección Financiera: “Next ha cumplido todas mis expectativas”

David Sánchez Sánchez, Financial Controller en C&A y egresado del Máster en Dirección Financiera

La calidad docente, determinante a la hora de elegir una escuela en la que especializarte. “Estamos hablando de un nivel de excelencia muy alto”

Una recomendación vía LinkedIn del Máster en Dirección Financiera por parte de una de sus tituladas decidió a David Sánchez Sánchez a apostar por Next International Business School. Esa fue la primera cuestión fundamental, la segunda y determinante, la calidad de la docencia. “Escogí Next por los profesores. Ese post me dio muy buenas referencias de Juan Pérez-Carballo – director del Máster – y Roberto Cuadrado“, declara.

“Siempre recomendaré este Máster en Dirección Financiera”

David es Financial Controller en C&A, compañía dedicada a la industria textil y moda, y no tiene dudas en seguir el ejemplo de la exalumna que, sin saberlo, le presentó la escuela de negocios Next. “Siendo consciente de toda la calidad docente que hay en el Máster, recomendaría a aquellos que quieren especializarse en finanzas que se enfoquen más en el profesorado a la hora de elegir un máster. Incluso más que en la escuela”, declara.

En este sentido, asegura que “la marca del centro de estudios lo hace la profesionalidad y la alta calidad de la docencia que, como consecuencia, tiene una muy buena valoración de sus estudiantes. Es todo ese conjunto de personas”.

La calidad docente, el factor diferencial

Calidad docente que se traduce en un aprendizaje enriquecedor por parte del alumnado. “He aprendido a aumentar mis conocimientos en finanzas, a tener otra manera de pensar, de enfocar los problemas” y, sobre todo, a “aplicar en mi trabajo estos conocimientos financieros”, añade.

Todo ello, en mayor medida, gracias al “apoyo incondicional al alumno”, fundamental en el progreso educativo y aspecto diferenciador de otros centros. “No todas las escuelas aportan esa máxima flexibilidad hacia el estudiante. Estamos hablando de un nivel de excelencia muy alto”, declara. 

“Next ha cumplido todas mis expectativas”, afirma David una vez superado el Máster en Dirección Financiera, impartido con la colaboración de Converthia, expertos en Finanzas y Control de Gestión. Un programa innovador acreditado por la Comisión Nacional del Mercado de Valores de España (CNMV) que le “ha encantado” y seguirá “recomendando siempre”. 

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¿Cómo invertir en tiempos de crisis?

Dirección Financiera

Covid-19 explica el aumento de la tasa de ahorro de las familias por la caída del consumo.

Parte del ahorro (la de bienes duraderos) se consumirá cuando se arregle la situación, pero de momento eleva esa tasa a niveles no vistos desde 2004 (epdata).

Sin embargo, no todo el mundo ahorra porque en España la desigualdad económica es alta. La tasa de pobreza en España es la séptima más alta de Europa (abc.es). Además, la desigualdad aumenta en las crisis. Sucedió en la pasada y parece que se repite ahora.

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En cualquier caso…

¿Es viable invertir en tiempos de Covid-19?

Una posibilidad es pasar de ahorrador a especulador, que es quien gana en estas ocasiones. ¡Cuanto peor, mayor es la oportunidad! se dice. El ahorrador pretende un rendimiento razonable y sostenido. El especulador apuesta por su habilidad para interpretar los sentimientos ajenos y anticiparse a sus comportamientos. Esa posibilidad de cambio no es solución para la mayoría de los ahorradores que no quieren pasar de inversores a víctimas.

Al ahorrador no le queda otra que invertir si no quiere ver sus ahorros comidos por la inflación. Pero el tipo de interés está secuestrado desde hace mucho por debajo de cero y tardará en recuperar niveles razonables. Esto penaliza al ahorrador, acostumbrado a ganar el 3-5% de interés. Ahora duda entre no ganar nada o aceptar mayor riesgo y tener que seguir el sentimiento del mercado mediante el indicador VIX, llamado del miedo, o algún otro.

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Tiene distintas alternativas, entre las más sencillas de instrumentar, los planes de pensiones, la bolsa, una multitud de fondos de inversión y la inmobiliaria. Cada una con sus características de costes, plazos, volatilidades, riesgos y fiscalidad que debe ponderar. También, de flexibilidad. Pasar de un fondo de inversión a otro puede llevar una semana. Cambiarse de gestora, bastante más. ¡En la era digital!

Cualesquiera que sean los instrumentos escogidos siempre es aconsejable: diversificar en todo, comprar activos de calidad y con liquidez, invertir gradualmente y solo en productos que se comprendan, limitar el riesgo, no dejar dormida la cartera ni rotarla demasiado para evitar comisiones, elegir opciones de gastos reducidos, no pretender ganar el último duro y no fiarse de recomendaciones interesadas. También lo es, evitar el pánico en las crisis porque el mercado siempre se recupera, aunque a veces lo haga demasiado tarde.

Y tú, ¿qué opinas? ¿Estarías dispuesto a invertir tu dinero? Te leemos en los comentarios.

A mal tiempo, emprendimiento

La estrategia empresarial es el primer paso que debe dar el emprendedor

La crisis económica que se avecina anuncia la vuelta del emprendimiento. Ha sucedido en otras ocasiones porque emprender surge del avance tecnológico, pero también de la necesidad.

Buena parte de las 30 empresas del Dow Jones se crearon en recesiones. Fue el caso de Apple, IBM, Microsoft o Disney. En la pasada crisis arrancaron empresas como WhatsApp, Instagram, Uber o Airbnb. También en España floreció el emprendimiento durante las sucesivas crisis iniciadas en 2007. Las dificultades y los cambios ofrecen oportunidades a quien tiene actitud emprendedora.

Pero el emprendimiento exige un clima empresarial adecuado para no dilapidar esfuerzos en trabas, permisos, gestiones y vuelva usted mañana.

El estudio anual del Banco Mundial de 2020 evalúa la facilidad para hacer negocios en 190 países. Para hacer el ranking el estudio considera la facilidad para iniciar un negocio, gestionar permisos de construcción, contratar electricidad, registrar propiedades, obtener crédito, proteger a los inversores minoritarios, la fiscalidad, realizar actividades de comercio exterior, hacer que se cumplan los contratos y resolver los impagados. En este ranking mundial España ocupa la posición 30, entre Japón y China.

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Las primeras plazas son para Nueva Zelanda, Singapur, Hong Kong, Dinamarca, la República de Korea y Estados Unidos. Por detrás de España quedan Gran Bretaña, Portugal, Italia y Grecia.
El estudio ofrece también el ranking de la facilidad para iniciar un negocio. Ahí España empeora bastante al descender al puesto 97 de los 190 países. Para situarnos, el valor del PIB español es el número 13 y en renta per cápita andamos por la posición 33.

Cuando hay facilidad para hacer negocios, pero no tanta para iniciarlos, los nuevos proyectos tienden a promoverlos las grandes empresas. Ahora eso no basta. Dice el Banco Mundial que el estudio ha de servir a los países para diseñar sus políticas empresariales. Urge hacerlo para estimular el emprendimiento.

Juan Pérez-Carballo
Director del Máster en Dirección Financiera de Next IBS

Las nuevas métricas digitales llegan al Máster en Finanzas de Next IBS

La métrica digital en el Máster en Finanzas de Next IBS

Juan Pérez-Carballo, director del Máster en Dirección Financiera de Next IBS, repasa los indicadores digitales que se utilizan en el ámbito financiero actualmente, a los que también se da protagonismo en el máster en finanzas que dirige.

Bastantes de las nuevas métricas -incluso sus acrónimos- se usaban antes de su actual protagonismo. El CHURN es la clásica tasa de pérdida de clientes, inversa de la tasa de fidelidad. El ARPU equivale en la industria hotelera al RevPar (ingreso medio por habitación disponible) que con el ADR (precio medio por habitación ocupada) y la tasa de ocupación (las habitaciones ocupadas sobre las disponibles) componen la ecuación clave del sector (RevPar = ADR x ocupación). Máster en Finanzas

Pero las nuevas industrias también exigen métricas nuevas, como el DAU (los usuarios activos diarios) y el MAU (los usuarios mensuales) de las redes sociales y los juegos digitales. La relación DAU/MAU estima los usuarios que interactúan en un día. Si el DAU es 600 y el MAU 300 como media cada usuario se conecta dos veces al día. Estos indicadores son métricas clave de Facebook.

Ahora, con la nueva tecnología digital, los indicadores se calculan con mayor fiabilidad y rapidez que antes. Es el caso del CAC (el coste de adquirir un cliente) y el LTV (el valor del cliente). Además, son de captura, almacenamiento, acceso y análisis más fácil, mediante las técnicas del Big Data y el Business Intelligence, y componen nuevos modelos de negocio para contrastar sus hipótesis y evaluar las decisiones en tiempo real. La mayor disponibilidad y el mejor tratamiento de las métricas permiten extraer más valor de los datos para comprender de qué dependen y mejorarlos.

La importancia de estos indicadores operativos es que forman parte esencial de la actividad de la empresa, son gestionables y su comportamiento explica anticipadamente los resultados financieros. Por eso han de estudiarse en cualquier Máster en Finanzas y el director financiero ha de añadirlos a su cuadro de mando, junto con los financieros.

Juan Pérez-Carballo

Director del Máster en Dirección Financiera de Next IBS

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El Máster en Finanzas que puede salvar al próximo Thomas Cook

Un máster en finanzas puede evitar que tu empresa sea el próximo thomas cook

El final fue rápido. El 31 de marzo de 2019 el Grupo Thomas Cook declara pérdidas de mitad de ejercicio de 1.386 millones de libras de los cuales 1.104 corresponden a su inversión fallida de 2007 en MyTravel. El 12 de julio el Grupo anuncia que las negociaciones con los principales accionistas y bancos están muy avanzadas para recapitalizar la empresa. Espera una inyección de 750 millones de libras para reorganizarse. El 20 de septiembre las conversaciones van aún a buen ritmo, pero el 23 de ese mes se rompen y el Grupo insta su liquidación inmediata y deja de cotizar en el mercado londinense.

El Grupo Thomas Cook, inventor del paquete de vacaciones, tenía 178 años de historia. Se fundó en 1841 cuando en España se producía el fallido pronunciamiento conservador de una Borbón contra Espartero. En la actualidad operaba tres negocios con 21.000 empleados: el de viajes, con más de 20 millones de clientes al año, la compañía aérea, con unos 100 aviones, y el hotelero con casi 200 establecimientos gestionados con su marca y 555 tiendas. Las ventas superaban los 9.000 millones de libras. Un imperio de 2.000 millones de valor en bolsa apenas hace año y medio que cae por los pies de barro.

El éxito o el fracaso empresarial se dirime en los mercados de productos y servicios y así ha sucedido también con Thomas Cook. Su modelo de negocio analógico quedó obsoleto en un mundo ya digital. Su red de 500 agencias tradicionales sucumbió al efecto del Brexit sobre el gasto en turismo de los británicos y al acoso de las agencias online que con costes menores ganan cuota y reducen el margen. Ya la memoria del 2017 reconocía que la estrategia no daba resultados financieros, aunque el Consejo confiaba aún en su estrategia de crecimiento financiado con deuda.

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Pero el fracaso al final es financiero. El default del Grupo se declara en cuanto se aborta el plan de recapitalización y es imposible atender el servicio de la deuda, que se ha disparado hasta los 1.900 millones. Se tuvo la posibilidad de vender la aerolínea y su negocio hotelero, pero en septiembre de 2019 ya es tarde para salvar al turoperador.

El deterioro del mercado, el crecimiento, la deuda y alguna partida oculta que aflora, así como los elevados dividendos y los salarios de los dirigentes forman una mezcla explosiva que el financiero debe evitar a tiempo. Instrumentos tiene para identificarla y cada vez son más precisos. Un buen Máster en Finanzas enseña que una buena estrategia debe dar resultados satisfactorios y cómo el financiero contribuye al progreso y buena salud de la empresa.

Juan Pérez-Carballo

Director del Máster en Dirección Financiera de Next IBS

¿Qué es un KPI financiero? ¿Para qué se utiliza?

¿Qué es un KPI financiero y por qué son tan útiles?

Seguramente alguna vez hayas oído hablar de los KPIs (Key Performance Indicators) y de lo útiles que pueden ser para saber en qué punto se encuentra un negocio. En este post te contamos qué es un KPI financiero y por qué son tan importantes para las empresas.

¿Qué es un KPI financiero? ¿Qué me puede aportar a nivel empresarial? Antes de definir estos indicadores clave de rendimiento es fundamental entender que estos permiten saber si estamos alcanzando los objetivos marcados en una estrategia por lo que saber utilizarlos correctamente es clave.

Un KPI es un indicador que permite medir el resultado de tus acciones, es decir, es un dato que aporta información sobre si una determinada acción que hemos puesto en marcha ha dado los resultados esperados o no. Obtener información objetiva es algo vital para identificar si estás tomando las decisiones adecuadas y conseguir los objetivos de tu empresa.

En el mundo de las finanzas, algunos de los KPIs más conocidos son el beneficio neto, es decir, la diferencia entre los ingresos y los gastos; el margen del beneficio neto, que muestra qué porcentaje de tus ingresos son beneficio neto o el EBITDA, el beneficio bruto de explotación antes de restarle los gastos financieros.

Otros indicadores son la rentabilidad de la inversión, que recoge información sobre el beneficio que se genera a raíz de una determinada inversión realizada tras restarle los gastos asociados a esa inversión, y la tasa de crecimiento de los ingresos, que mide la velocidad a la que crecen los ingresos de la empresa.

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Por otro lado, conocer el grado de liquidez permite tomar decisiones acertadas a partir de la información aportada sobre los recursos con los que cuenta la organización en cada momento. El departamento de ventas debe estar, además, monotorizado por los responsables directivos para optimizar las inversiones en personal, material y extras que deban realizarse.

Para seleccionar correctamente los KPI que necesitamos es fundamental definir cuál es nuestro modelo de negocio. Lo más probable es que los indicadores no funcionen igual de bien para un negocio online que para una gran empresa. El tipo de producto/servicio que ofrezcamos o el mercado en el que nos movamos también son determinantes.

En cualquier caso, los KPIs financieros deben ser siempre específicos, medibles, alcanzables, relevantes y de los que se pueda hacer un seguimiento de su evolución en el tiempo. Solo de esta forma se podrán obtener datos relevantes que sean útiles para el desarrollo de las estrategias de las organizaciones.

Citrix patrocina becas para estudiar el Máster en Dirección Financiera de Next IBS

Becas Citrix para el Máster en Dirección Financiera

La multinacional americana Citrix Systems, patrocina un programa de becas para aquellos interesados en cursar el Máster en Dirección Financiera que se imparte en Madrid a partir de enero de 2020.

La escuela de negocios Next International Business School, en colaboración con Citrix, ofrece cinco becas (del 50% del importe de la matrícula) para cursar su Máster en Dirección Financiera en Madrid.

Este Máster, dirigido por el Dr. Juan Pérez-Carballo, tiene como objetivo formar a sus participantes para que desarrollen una carrera profesional de éxito en el área financiera de una empresa nacional o multinacional. También prepara para el asesoramiento en la gestión de patrimonios e inversiones financieras y en operaciones de Corporate Finance y para puestos de controller. Su innovador programa académico, que aplica las técnicas de vanguardia más eficaces, está diseñado para que el participante se convierta en un experto en estas cuatro áreas de la profesión financiera.

Las tecnologías digitales, que están impactando directamente en todos los sectores empresariales, son una de las piezas angulares del Máster: “La transformación digital es una realidad en todos los ámbitos de la vida, tanto profesionales como personales. Afecta de forma directa al ámbito tecnológico donde los modelos de suscripción, las soluciones cloud y el pago por uso, tienen un impacto directo en los flujos financieros de las organizaciones”, señala Santiago Campuzano, director para Iberia de Citrix Systems.

Aquellos interesados en participar en este programa de becas deben remitir por correo electrónico (becas@nexteducacion.com) la siguiente documentación:

1. Carta de presentación, explicando por qué le interesa el Máster en Dirección Financiera

2. Currículum Vítae u Hoja de Vida

3. Fotocopia de la Titulación Académica

4. Fotocopia del Expediente Académico (certificación de notas)

* La beca solo cubre el 50% del coste de la matrícula. Para los alumnos de fuera de Madrid no incluye la manutención, la estancia ni el transporte.

Una vez presentada la candidatura de los aspirantes esta será evaluada por el Comité de Becas. La siguiente fase del proceso de admisión será la realización de una entrevista.

Para cualquier consulta sobre este programa, los interesados pueden dirigirse al Departamento de Atención al Alumno de Next Educación en la siguiente dirección: becas@nexteducacion.com o a través del número de teléfono +34 91 710 20 56.

El futuro del tesorero llega de la mano digital

¿Qué es la dirección financiera?

Los tres objetivos del tesorero: dar servicio a las operaciones de la empresa, controlar su riesgo e incurrir en los menores costes de financiación y gestión.

 

Se agradece cuando una lectura ayuda a pensar y generar ideas. A contrastar el criterio propio con el del autor para confirmar o cambiar planteamientos y animar a la acción. Esa lectura solitaria, a veces revive experiencias  – aprender es muchas veces recordar – y otras abre nuevas perspectivas. La encuesta Digital Treasury de PwC (2019) creo que ofrece al tesorero algo de eso. Su lectura suscita ideas que combinan planteamientos de siempre con nuevas aportaciones, pero sin que lo que aquí se expone responda necesariamente al contenido de dicha encuesta.

Los tres principales objetivos tesoreros son dar servicio a las operaciones de la empresa, controlar su riesgo e incurrir en los menores costes de financiación y gestión compatibles con los dos primeros objetivos. Pero el servicio y el riesgo dominan sobre los costes. Aunque se califique a la tesorería como un centro de beneficios, su contribución directa al resultado, siendo importante, queda relegada por su contribución indirecta mediante el servicio y el control del riesgo. La obsesión por optimizar el beneficio a corto plazo degrada la calidad del servicio, incita a especular y a ser cicatero con la liquidez porque cuesta financiarla. La tesorería no es un centro de coste, se afirma – tampoco de beneficio -, es un centro de servicio que debe alinearse con la estrategia de la empresa.

La primera competencia de un tesorero es que sea experto en tesorería. La encuesta añade las de aportar un pensamiento estratégico, ser un socio de los responsables operativos y mostrar una decidida afinidad tecnológica. En especial, con el data analytics, para mejorar las decisiones e identificar exposiciones, y la robótica de procesos (RPA), para la automatización de tareas repetitivas y en especial los pagos. La tecnología ofrece medios potentes para resolver problemas de siempre.

Los temas clave del tesorero parecen no haber cambiado: la previsión de tesorería, la financiación, la gestión del riesgo, la estructura financiera y la gestión del circulante. La encuesta insiste con razón en la tecnología y la innovación financiera. Recordemos lo que supuso la llegada de la informática o los ERPs. Queda claro que el tesorero debe esforzarse en aprender tecnología aunque la encuesta confirma el gran uso que hace aún de la hoja de cálculo.

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Parece que el tesorero da poca importancia a la ciberseguridad, a pesar de que más del 40% declara sufrir intentos de fraude en el sistema de pagos al menos una vez al mes y solo un 15% declara no haber recibido ninguno.

Según la encuesta los principales criterios para elegir un banco son que financie la empresa a largo plazo, que tenga capacidad para ayudar a la empresa, sus costes y la historia de la relación. Como esta relación influye mucho es habitual mantener relaciones por inercia y que el pool bancario tienda a crecer: entran nuevos bancos sin dar de baja a otros. La encuesta confirma lo poco que se revisa la relación con los bancos. Como hasta casi un 40% confiesa no hacerlo nunca, cabe recordar lo importante que es luchar contra la rutina.

Al seleccionar al tesorero se nos dice que se valora primero la experiencia y la formación en finanzas. Correcto, pero la entrevista personal siempre es definitiva. La encuesta confirma la poca transparencia en la información de los costes bancarios y quizá quepa añadir, la escasa dedicación de la empresa a revisarlas. Otra recomendación destacable es que el tesorero salga más del despacho para esforzase en comprender las necesidades tesoreras y los riesgos de las operaciones. Por último, que preste más atención a la problemática fiscal, aunque no le guste el tema.

Al leer la encuesta hay que considerar que recoge las respuestas de grandes compañías de 37 países, con una media de 11 dígitos de cifra de ventas.

Juan Pérez-Carballo

Director del Máster en Dirección Financiera de Next IBS

Madrid, 16 de julio de 2019

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